HORARIO
Clan SVT-40
Estadísticas
Tenemos 166 miembros registrados.
El último usuario registrado es ferbetera.

Nuestros miembros han publicado un total de 1012 mensajes en 675 argumentos.
Últimos temas
» Capturas de Partidas
Jue 16 Jul - 18:32:46 por kaynesh

» [Crusader Kings II] Creación de Hispania.
Jue 16 Jul - 13:12:34 por SVT**Gele81

» Los ultimos guerrilleros
Sáb 11 Jul - 2:51:58 por Compañia

» Exilio
Sáb 11 Jul - 2:49:36 por Compañia

» Los niños de Rusia
Sáb 11 Jul - 2:47:08 por Compañia

» El sueño derrotado
Sáb 11 Jul - 2:44:14 por Compañia

» La guerra cotidiana
Sáb 11 Jul - 2:38:59 por Compañia

» La batalla del Jarama
Sáb 11 Jul - 2:34:44 por Compañia

» La Aventura de la Historia
Sáb 11 Jul - 2:30:39 por Compañia

»  La guerra civil española
Sáb 11 Jul - 1:28:48 por Compañia

WEB Clan SVT-40
Click en la imagen
Comunity Of Modders
Click en la imagen
Grupo STEAM SVT-40
Click en la imagen
Twitter
Click en la imagen
GRUPO OPERACIONAL 9 ARMA 3
Click en la imagen

Ofensiva de Levante [23 de Abril al 25 de Junio 1938]

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Ofensiva de Levante [23 de Abril al 25 de Junio 1938]

Mensaje  Compañia el Jue 22 Nov - 22:39:02


La Ofensiva de Aragón en marzo y abril de 1938 había terminado con una total victoria del bando rebelde, sobre todo porque tras la llegada de las tropas franquistas al Mediterráneo la zona controlada por la República quedó cortada definitivamente en dos, quedando Cataluña aislada del resto de territorio bajo control republicano.




La Línea XYZ

La Línea XYZ (también conocida como Línea Matallana consistió en un sistema de fortificaciones construido en 1938 para uso defensiva de tropas republicanas durante la Guerra Civil Española al norte de la ciudad de Valencia, con el fin de defender dicha urbe contra los ataques del bando nacional, enmarcados dentro de la conocida como Ofensiva del Levante. Un rasgo importante de la Línea XYZ es que no estaba formada por una franja de fortines o refugios hechos con cemento reforzado como había sido el Cinturón de Hierro de Bilbao en el año 1937 (y como era la Línea Maginot en Francia), sino que era una "defensa en profundidad" constituida por una red de trincheras y refugios excavados para aprovechar el terreno áspero de las colinas que rodean Valencia por el norte y el noreste, lo cual dificultaba destruirlas sólo mediante ataques aéreos y mucho más tratándose de asaltos frontales a cargo de la infantería.




El Avance por el Maestrazgo

Para evitar una supuesta intervención militar francesa en la contienda, Franco ordenó a sus ejércitos cesar el avance sobre Cataluña y dirigirse al sur con el objetivo de ocupar la ciudad de Valencia, iniciando sus operaciones el 23 de abril. Ese día, se ordenó al Cuerpo de Ejército de Castilla (mandado por José Enrique Varela) y el Cuerpo de Ejército de Galicia (mandado por Antonio Aranda) iniciar el avance hacia el sur. La decisión fue muy criticada entonces por muchos militares, ya que veían un error abandonar el avance la prácticamente indefensa Barcelona y dirigirse a Valencia a través del montañoso Maestrazgo.

La idea de Franco pasaba por realizar una repetición de la rápida ofensiva en Aragón, esta vez con el objetivo marcado en la conquista de Valencia. Varela ya se encontraba en Teruel desde el invierno y a él encomendó avanzar por la monótona región del Maestrazgo, una de las más agrestes de la Península Ibérica. En un primer asalto logró abrir una brecha en las defensas republicanas pero inmediatamente cambiaron las condiciones climáticas y en medio de lluvias torrenciales el avance se ralentizó.

Este factor favorecía a los defensores, quienes contaban también con el refuerzo de nuevo armamento, especialmente cañones antiaéreos y numerosos cazas que formaban parte de una remesa de material adquirida en Francia. El 27 de abril el avance quedó finalmente detenido. El 1 de mayo, en una nueva tentativa de remachar una victoria que días antes se vislumbraba fácil y brillante: el general Aranda dirigió un nuevo asalto a 30 kilómetros de las posiciones de Varela y a solo 25 Km. del Mar Mediterráneo.

El general García Valiño, situado entre las tropas de Varela y Aranda, mandaba una fuerza móvil destinada a reforzar a cualquiera de los flancos que necesitara de su intervención. Pero, en las tres líneas la lucha fue encarnizada y el avance seguía siendo lento, encontrando una reforzada actitud republicana de resistir, impensable hacía solo unas semanas atrás.

A inicios de mayo las tropas franquistas vuelven a encontrar severa resistencia en una línea de defensa que el Ejército Popular de la República ha establecido desde la Sierra de Espadán hasta el mar, la llamada Línea de Levante. La defensa consistía en una serie de trincheras excavadas de acuerdo a las irregularidades del terreno, bien cubiertas por fuego artillero y adecuadamente ocultas a la observación aérea, lo cual dificulta a las fuerzas del bando nacional recurrir a los bombardeos para reducirla.


La irregularidad de las trincheras impide también tomarlas fácilmente, pues para reducir a un núcleo reducido de defensores republicanos los nacionales sufren excesivas bajas. En un comienzo el avance en los meses de Abril y Mayo se vio extraordinariamente ralentizado por el intenso periodo de lluvias (que imposibilitó el apoyo aéreo, a la vez que el avance de las tropas); Sin embargo, la resistencia republicana fue el factor decisivo pues las tropas y mandos franquistas esperaban que el avance a Valencia fuera un paseo militar después de lo visto en la Ofensiva de Aragón. Tras duros combates las fuerzas rebeldes toman Lucena del Cid el 31 de mayo, mientras el Cuerpo de Ejército de Castilla recibe apoyo de la denominada Agrupación de Enlace del general García Valiño; el Cuerpo de Ejército de Galicia avanza en paralelo por la línea de la costa pero también sufren fuertes bajas ante la resistencia republicana.


La conquista de Castellón

Las tropas republicanas, mandadas por el general Leopoldo Menéndez López (todas las tropas de Levante se encontraban bajo mando supremo de Miaja, comandante en jefe del Grupo de Ejércitos de la Región Central) resistían con destreza y valor. El general Volkmann, comandante en jefe de la Legión Cóndor informó a Berlín de que había agotado todas las reservas de material. Los republicanos, por su parte, habían recibido de la URSS numerosos Moscas, entre los que figuraban algunos modelos del denominado Supermosca, más veloz y mejor armado que los anteriores modelos.

Castellón de la Plana resistió hasta el día 14 de junio, cuando se rindió a las tropas de Aranda tras varios días de feroces combates en los suburbios. En la retirada republicana hubo represalias entre los presos políticos derechistas por parte de algunas tropas y fueron asesinados cerca de 40 presos antes de que la ciudad fuera evacuada por las unidades republicanas.


Los nacionalistas contaban ya con el puerto del Grao de Castellón, un importante puerto en pleno Mediterráneo. Al día siguiente de caer Castellón los sublevados se hacen con otra importante localidad de la zona, Villareal, consolidanda así la posesión de la capital de provincia. Se hallaban ya a 80 kilómetros de Valencia pero, aunque las expertas tropas de García Valiño (que formaban ahora un Cuerpo de Ejército, el conocido como Cuerpo de Ejército del Maestrazgo) se habían unido a las de los cuerpos mandados por Aranda, Solchaga y Varela, las operaciones militares habían vuelto a quedar estancadas a unas decenas de kilómetros al norte de Sagunto.

El avance de los sublevados tras las últimas conquistas es firme pero se ha ralentizado mucho, en tanto la tenaz defensa republicana les causa más bajas de lo que hubieran esperado. Y es que, a la cadena de líneas defensivas se une una voluntad republicana de resistencia imposible de esperar unos meses, pero sobretodo se unen las dificultades del terreno y de una zona con pocas infraestructuras, que convierten el terreno en un verdadero infierno a la hora de logística.


Nueva ofensiva Franquista

El plan del Estado mayor franquista es fijar el frente en la línea Segorbe-Sagunto, para luego avanzar hacia Valencia, y a tal fin se constituye el Cuerpo de Ejército de Turia mandado por José Solchaga. Se reciben refuerzos del CTV italiano, sumando cerca de 125,000 hombres, además de un poderosos apoyo aéreo. El 5 de julio, el ejército nacionalista en Levante emprendió una gran ofensiva (la que se suponía que constituiría el Asalto final) para abrirse camino hacia Valencia.

En aquella zona se habían concentrado entre ambos bandos varios centenares de piezas de artillería y un total de 400 aviones, con superioridad de la aviación del campo franquista. García Valiño, estacionado en las afueras de Castellón, embistió desde el norte, pero, en aquel sector, la sierra de Espadán llegaba casi hasta el mar y las fuerzas republicanas, dirigidas por el astuto Gustavo Durán y el general Menéndez López, no pudieron ser desalojadas.

El 13 de julio, Varela, junto con tres divisiones italianas de Berti, atacó hacia el sur de Teruel, coordinando su acción con la de los navarros de Solchaga. En los primeros días de la batalla, los blindados italianos lograron importantes avances, pero la resistencia republicana estaba de nuevo bien organizada. Una fuerza de carabineros resistió largamente en Mora de Rubielos; Finalmente, cayó Sarrión y, con ella, las posiciones republicanas situadas a lo largo de la Sierra del Toro. El frente empezó a derrumbarse de forma parecida a lo ocurrido en Aragón hacía unos meses. Los peores augurios parecían cumplirse para los republicanos.

Protegida por un intenso fuego artillero antiaéreo, la infantería navarra e italiana avanzó en cinco días unos 95 kilómetros en un frente de 30 kilómetros de anchura. El único obstáculo que quedaba por salvar para ocupar la bella región de la huerta valenciana eran las fortificaciones construidas frente a la población de Viver (la conocida como Línea XYZ) estaban ingeniosamente concebidas y las defendían dos cuerpos de ejército a las órdenes de dos coroneles que ya habían ganado el máximo prestigio en la Defensa de Madrid: Romero y Güenes.


La Línea XYZ iba desde la Sierra de Javalambre, pasando por la Sierra del Toro hasta la localidad de Almenara, junto al mar, con su centro en la población de Viver. Se habían construido trincheras capaces de resistir bombas de 500 kilos y sus defensas se apoyaban en un terreno complicado y montañoso, muy difícil de asaltar. Lo que desconocían los soldados franquistas es que era este el núcleo principal de las defensas republicanas en la zona.


Los republicanos se atrincheran en la Línea XYZ

El repentino avance exitoso de los franquistas quedó bruscamente detenido, recurriendo al bombardeo artillero y aéreo, pero estos no causaron la menor impresión en los defensores. La aviación nacionalista no logró inutilizar las defensas republicanas en terreno montañoso, adecuadamente ocultas a los aviones nacionales, incluso para la experta Legión Condor o la Aviación Legionaria.

Tales trincheras disponían de acertados sistemas de comunicación entre sí, permitiendo a los defensores neutralizar los avances enemigos, los cuales podían ser repelidos con fuego cruzado de ametralladoras desde muy diversas posiciones, gracias a que las trincheras republicanas aprovechaban muy bien las irregularidades del terreno.


Los republicanos habían acabado reuniendo 6 cuerpos de ejército: El XIII Cuerpo de Ejército, XVI Cuerpo de Ejército al mando de Palacios, el XVII Cuerpo de Ejército de García Vallejo, el XIX Cuerpo de Ejército al mando de Vidal, el XX Cuerpo de Ejército de Durán y el XXII Cuerpo de Ejército de Ibarrola. Además, se estaban terminando de formar otros dos nuevos: El Cuerpo de Ejército A, al mando de Güemes, y el Cuerpo de Ejército B, al mando de Romero. Estos dos últimos eran los que ocupaban las posiciones de la Línea XYZ.

Las fuerzas sublevadas lanzaron diversos ataques frontales con gran despliegue de tropas, pero este esfuerzo fue inútil, más aún por cuanto las tropas atrincheradas de la República tenían ventaja táctica sobre los nacionales, imposibilitados de lanzar ataques sorpresa, y donde la toma de una trinchera podía ser tan sangrienta como inútil en tanto ello no aseguraba la dislocación del sistema defensivo. Cada asalto de la infantería nacionalista era rechazado por una lluvia de metralla. Entre los días 18 y 23 de julio los franquistas sufrieron numerosas bajas.

Las tropas del bando nacional contaban con superioridad numérica en artillería, pero pese a batir constantemente el terreno enemigo por tres días desde el 20 de julio, sus ataques no desordenan el orden de defensa de los republicanos, que mantienen sus posiciones. Hasta el 23 de julio fueron lanzados durísimos ataques contra las defensas republicanas, pero todos ellos fueron repelidos. A partir del día 24 los ataques empezaron a ser menores hasta casi desaparecer. Llegaron las noticias de que las tropas republicanas habían cruzado el Ebro y los franquistas suspendieron todas sus operaciones en este sector. El mutuo agotamiento de los contendientes trajo el fin de la batalla con el cese de ataques franquistas justamente el día 25, cuando más al norte, en Cataluña, empezaba la Batalla del Ebro; Valencia se había salvado.


Consecuencias

Toda la campaña desde abril había costado unas 20.000 bajas al bando nacional entre muertos y heridos, así como importantes pérdidas materiales. Las tropas franquistas no han conseguido romper las defensas enemigas, ni avanzar hasta Sagunto, y menos aún haber logrado tomar Valencia. No obstante, habían conquistado la práctica totalidad de la provincia de Castellón, pero sin ningún interés estratégico salvo el control del puerto del Grao de Castellón; Así mismo, habían ensanchado la zona costera bajo su control.

La batalla de la Ofensiva del Levante, centrada en la Línea XYZ, fue eminentemente defensiva como la de Madrid en noviembre de 1936, y por tanto no participaron las unidades más exaltadas por la propaganda republicana (las Brigadas Internacionales o las divisiones comunistas de Modesto y Líster), lo cual a su vez causó que no fuera resaltada debidamente por los líderes de la República. En realidad la defensa de Valencia supuso muy pocas bajas para el bando republicano (unos 5.000 hombres en bajas diversas) en comparación a las soportadas por los sublevados; de hecho la proporción de bajas entre las fuerzas combatientes en la Ofensiva del Levante fue más favorable a la República que la resultada en Guadalajara.




avatar
Compañia

GALICIA

Cantidad de envíos : 1607
Fecha de inscripción : 01/09/2009
Localización : Valencia

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.