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Winston Leonard Spencer (Churchill)

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Winston Leonard Spencer (Churchill)

Mensaje  Compañia el Jue 8 Ago - 17:48:52




El Muy Honorable Sir Winston Leonard Spencer-Churchill, nacido en el Palacio de Blenheim (Oxforshire) el 30 de noviembre de 1874. Era descendiente directo de John Churchill, Primer Duque de Marlborough. Sus padres eran Lord Randolph Churchill, tercer hijo del 7º Duque de Marlborough y Jennie Jerome, hija de un millonario americano.

Churchill pasó gran parte de su infancia en internados, incluyendo Harrow School. Su estancia allí no fue buena, siendo a menudo castigado por su pobre trabajo y su falta de esfuerzo. Su naturaleza era independiente y rebelde, y no consiguió un gran expediente académico, puesto que tuvo que repetir diversas asignaturas; si bien mostraba gran habilidad en otras como las matemáticas y la historia, en las que figuraba a la cabeza de su clase; pero su rechazo a estudiar a los clásicos le impidió cualquier tipo de éxito en una escuela como Harrow.

En 1893 aprobó los exámenes de acceso y se alistó en la Real Academia Militar de Sandhurst. Ingresó en la academia como uno de los 102 cadetes con peor expediente académico, pero cuando se graduó 2 años más tarde había ascendido hasta el 8º lugar de su promoción, siendo nombrado Teniente de 2ª en el 4º Regimiento de Húsares de Caballería. En 1895, antes de que su regimiento partiera hacia la India, fue con el ejército español a Cuba como observador de la lucha contra los rebeldes independentistas, narrando sus experiencias en las crónicas que envió al Saturday Review. En 1898 fue trasladado como oficial supernumerario al 21º de Lancero (dónde volvió a ejercer como corresponsal de guerra), con los que estuvo en la Batalla de Omdurman, participando en la que se considera que fue la última carga de caballería del Imperio Británico.

Como hijo de un político prominente, no fue ninguna sorpresa que el joven Churchill se también se sintiera prontamente inclinado. Empezó haciendo algunos discursos en meetings conservadores en la década de los 1890, y en 1897 escribió un ensayo que no publicó, “El Andamio de la Retórica”. Es remarcable que en sus primeros años de carrera política y, luego, a mediados de la década de 1920, a menudo usó el eslogan de su padre “Tory Democracy / Democracia Conservadora”; de hecho, se considera a menudo que, en esta etapa, Churchill estuvo durante años obsesionado en continuar las batallas de su padre de 15 años atrás.

En 1899 fue considerado candidato por el Partido Conservador por la circuncisión de Oldham, pero perdió. Ante este revés, Churchill volvió a ejercer como corresponsal de guerra en la segunda Guerra Anglo-Boer, entre la Gran Bretaña y los Afrikaners de Sudáfrica. Fue capturado por los Boer en una emboscada a un convoy e ingresó en prisión. No obstante, consiguió evadirse convirtiéndole en un héroe nacional. Una noche escaló el muro de la prisión y recorrió cerca de 500 kilómetros de territorio enemigo, cruzando la frontera de Sudáfrica de Lourenço Marques (hoy Maputo, en Mozambique). Desde allí regresó rápidamente a la Sudáfrica británica, donde se unió a un regimiento sudafricano de caballería y participó en diversas batallas, continuando su labor como reportero de guerra. Durante este período llegó a estar recomendado a la Cruz Victoria, pero el comandante de las fuerzas británicas, mariscal Horatio Kitchener, vetó la condecoración.

Churchill volvió a Oldham aprovechando la publicidad ganada y ganó un escaño en las elecciones de 1900. Fue el lanzamiento de una carrera política que duraría 62 años, sirviendo en la Cámara de los Comunes entre 1900 a 1922 y de 1924 a 1964, siempre de una manera activa, y pasando en 1904 a los Laboristas.

En las elecciones de 1906 Churchill ganó un escaño por Manchester y sirvió como sub-secretario de Estado para las Colonias, para ingresar en el Gobierno en 1908 como Presidente de la Tabla de Comercio. En 1910 fue promovido a Ministro de Interior, dónde ejerció una labor que creo controversias, para pasar en 1911 a ser el Primer Lord del Almirantazgo. Desde allí hizo un gran ímpetu en reformar el ejercito, incluyendo el desarrollo de la aviación naval, tanques y el cambio del carbón al petróleo como combustible, así como asegurarse los derechos del petróleo de Mesopotamia. El desarrollo del tanque de combate, que podría ser considerado como una idea genial, en su momento fue considerado como una pérdida de dinero: el tanque de combate fue desarrollado en 1915. Churchill quería una flota de tanques que actuaran bajo una cortina de humo para sorprender a los alemanes, y así abrir una brecha en las alambradas y en las trincheras. No obstante, también fue uno de los ingenieros políticos y militares de la desastrosa operación de los desembarcos en los Dardanuelos, y especialmente en Gallipoli; lo que le valió el apodo de “El carnicero de Gallipoli”. Tras ello, y sintiendo que su trabajo no era apreciado en el gabinete, volvió al ejército, sirviendo durante meses en el Frente Occidental.

En julio de 1917, Churchill fue nombrado Ministro de Municiones; y después de la guerra pasó a ser Secretario de Estado de Guerra y Secretario de Estado del Aire (1919-1921). De esta época es un escrito en el que aprueba el uso del gas venenoso contra tribus incivilizadas (si bien no es necesario usar gases mortíferos). De esta época su preocupación principal fue la Guerra Civil Rusa, en la que abogaba por la intervención extranjera y declaró que el “bolchevismo debe ser estrangulado en la cuna”; y en 1920, tras la retirada de las últimas tropas británicas de Rusia, fue providencial para el envío de armas a los polacos después de que invadieran Ucrania. Ocupó la Secretaría de Estado para las Colonias (1921), y fue uno de los signatarios del Tratado Anglo-Irlandés de 1921, que establecía el Estado Libre de Irlanda (Eire)

En octubre de 1922 pierde su escaño y en 1923 vuelve al redil Conservador, con las etiquetas de “Anti-Socialista” y “Constitucionalista”, hasta que en las elecciones de 1924 vuelve a ganarlo. Fue nombrado Canciller de Exchequer en 1924, y desde allí vio el desastroso retorno británico al Patrón Oro, que resultó en deflación de la moneda, paro y una huelga de mineros que desembocó en la Huelga General de 1926. El economista Keynes escribió “Las consecuencias económicas del Sr. Churchill”, argumentando correctamente que el regreso al patrón oro traería consigo una depresión mundial; y con los años, el propio Churchill admitió que esta había sido una de las peores decisiones de su vida. En su favor, hay que decir que no era un economista y que actuó bajo consejo del Gobernador del Banco de Inglaterra, Montague Norman.

Durante la Huelga General de 1926 fue acusado de querer usar las ametralladoras contra los mineros en huelga. Churchill, en el diario del Gobierno (la British Gazette), argumentó que “o bien el país rompe la Huelga General, o la Huelga General romperá el país” y, en plena controversia, dijo que el Fascismo de Mussolini había rendido un gran servicio al mundo mostrando como había que combatir las fuerzas subversivas.

El Gobierno Conservador fue derrotado en las elecciones de 1929, y cuando se formó en 1931 el Gobierno Nacional, Churchill no fue invitado a formar parte, siendo este uno de los momentos más bajos de su carrera. En esta época se concentró en la escritura, incluyendo Marlborough: His Life and Times (una biografía de su antepasado) y A History of the English Speaking Peoples (no publicada hasta después de la II Guerra Mundial). También es notable su total oposición a garantizar la independencia de la India.

Con todo, su atención se dirigió prontamente al ascenso de Hitler y los peligros del rearmamento alemán. Durante una época fue la única voz en Gran Bretaña que llamaba a rearmarse. Churchill fue un crítico feroz del apaciguamiento de Chamberlain hacia Hitler. También fue un gran defensor del rey Eduardo VIII durante la Crisis de la Abdicación.
Con el estallido de la II Guerra Mundial, Churchill volvió a ser nombrado Primer Lord del Almirantazgo. En esta labor demostró ser uno de los ministros con mejor perfil para la llamada “Guerra Falsa”, cuando la única acción notable estaba en el mar. Churchill abogó por la ocupación preventiva del puerto de Narvik y de las minas de Kiruna, ambas ricas en hierro y situadas en países neutrales (Noruega y Suecia). No obstante, Chamberlain y el resto del gabinete de guerra no estuvieron de acuerdo y la operación fue retrasada hasta la invasión alemana de Noruega, que fue un éxito pese a los esfuerzos británicos.

En mayo de 1940, con la invasión alemana de Francia gracias a un avance por sorpresa a través de los Países Bajos, fue claro que el país no tenía confianza en como Chamberlain conducía la guerra. Chamberlain dimitió y Churchill fue nombrado Primer Ministro, formando un gobierno con todos los partidos. En respuesta a los críticos que aseguraban que no había habido un único ministro claramente a cargo de la guerra, creó y asumió la posición adicional Ministro de Defensa. De inmediato puso a su amigo y confidente el industrial y barón de la prensa Lord Beaverbrook a cargo de la producción aérea; siendo su esfuerzo lo que permitió a los británicos aumentar su producción aérea y ingeniera, que marcó diferencia en la guerra.

Los discursos de Churchill eran de gran inspiración para una Gran Bretaña en guerra. Su primer discurso como Primer Ministro fue el famoso “No tengo nada que ofrecer salvo sangre, trabajo, lágrimas y sudor”. Durante la Batalla de Inglaterra siguió igualmente inspirado; figurando entre ellos los también famosos “Defenderemos nuestra isla, cueste lo que cueste, lucharemos en las playas, lucharemos en los aeropuertos, lucharemos en los campos y en las calles, lucharemos en las montañas; nunca nos rendiremos”, o “Por lo tanto, debemos lanzarnos a nuestros deberes, y hasta tal punto, que si el Imperio Británico y su Commonwealth duran mil años, los hombres seguirán diciendo, ‘Esa fue su mejor hora’”, o en la cúspide de la Batalla de Inglaterra, “Nunca en la historia de los conflictos humanos tantos han debido tanto a tan pocos”, que engendró el apodo “Los pocos” a los pilotos aliados de caza que participaron en ella.
Su buena relación con Franklin D. Roosevelt aseguró suministros vitales al Reino Unido a través de las rutas navales del Atlántico Norte. Fue por ello que quedó aliviado cuando Roosevelt fue reelegido. Tras ello, el presidente americano implementó un nuevo método para no solo proveer de material militar a Gran Bretaña sin pago monetario, sino que también proveer libre de cargas fiscales muchos de los barcos que transportaban la carga: Roosevelt convenció al Congreso que la manera de pago por este carísimo servicio sería la defensa de los Estados Unidos, el “Préstamo/Arriendo”. Churchill y Roosevelt tuvieron 12 conferencias de alto nivel, tratando temas como la Estrategia en Europa, el Capítulo Atlántico o la Declaración de las Naciones Unidas. También inició la Ejecutiva de Operaciones Especiales (SOE), bajo el Ministro de Economía de Guerra, Hugo Dalton, para establecer, conducir y finanzas operaciones partisanas y subversivas en territorios ocupados; así como la creación de los Comandos, que establecieron el patrón para la mayoría de los cuerpos de Fuerzas Especiales.

No obstante, algunas de las acciones militares durante la guerra tuvieron su controversia, como la indiferencia (y quizás complicidad) en la Hambruna de Bengala de 1943 o el Bombardeo de Dresden (poco antes del final de la guerra).
Si bien es indiscutible la importancia del papel de Churchill en la II Guerra Mundial, lo cierto es que tenía muchos enemigos en su país. Su desprecio manifiesto por una serie de ideas populares, en particular sobre la educación para la mayoría de la población o la salud pública produjeron gran desilusión en la población, sobre todo entre los veteranos de guerra y, inmediatamente después de finalizar la contienda, Churchill perdió duramente las elecciones ante Clement Attlee y el Partido Laborista (se asume que los británicos creyeron que el hombre que les había dirigido en la guerra no era el mejor para dirigirlos en la paz)

Churchill demostró ser un gran europeísta, que desembocó en la formación del Mercado Común Europeo y de la Unión Europea después (y por ello, uno de los 3 principales edificios del Parlamento Europeo se llama Winston Churchill). También fue un instrumento para otorgar a Francia un asiento de forma permanente en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. También, con el inicio de la Guerra Fría, mencionó el “Telón de Acero”.
Con todo, volvió a ser Primer Ministro en 1951. Su tercer gobierno (tras el Gobierno Nacional de Guerra y el Provisional de 1945) sería hasta su dimisión en 1955, y se caracterizó por delegar cada vez más en sus ministros por temas de salud.

En 1953 le fueron otorgados 2 grandes honores: fue investido Caballero del Cinto (convirtiéndose en Sir Winston Churchill, KG) y fue premiado con el Premio Nóbel de Literatura “por su maestría en la descripción histórica y biográfica, así como su brillante oratoria en la defensa exaltada de los valores humanos”. Un infarto en junio de dicho año le dejó paralizado el lado izquierdo, retirándose el 5 de abril de 1955, pero reteniendo su puesto como Canciller de la Universidad de Bristol.

En 1955 fue elevado al ducado, convirtiéndose en el primer Duque de Londres (un título que seleccionó él mismo); pero poco después declinó el título después de que su hijo Randolph lo convenciera de que no lo aceptase (tras él, no se le ha ofrecido a nadie fuera de la familia real un ducado en el Reino Unido)
En 1956 recibió el Premio Carlomagno por su contribución a la Idea Europea a la Paz en Europa. En 1959 se convirtió en el Padre de la Casa, al ser el parlamentario más antiguo. Retuvo este título hasta su retiro de la Cámara de los Comunes en 1964. En 1963 fue la 1ª persona en recibir la Ciudadanía Honorífica Norteamericana; y desde 1941 hasta su muerte fue Lord Warden of the Cinque Ports.

Consciente de que estaba decayendo física y mentalmente, Churchill se retiró como Primer Ministro en 1955, siendo sucedido en el cargo por su protegido, Anthony Eden. A partir de ese momento pasa la mayor parte de su tiempo en su finca de Chartwell y en el sur de Francia. El 15 de enero de 1965 sufrió otro infarto (una trombosis cerebral), muriendo el 24 de enero de 1965. Su cuerpo estuvo durante 3 días en Westminster Hall, a lo que siguió un funeral de estado en la catedral de St.Paul (fue el primer funeral de estado celebrado desde 1914 para alguien que no fuera de la familia real), recibiendo 19 salvas de honor de la Royal Artillery (propias del Jefe de Gobierno). Su funeral fue al que más dignatarios han asistido, incluyendo representantes de cerca de 100 países. Hasta la fecha, solo ha sido superado por el funeral del Papa Juan Pablo II en el 2005.


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